El dolor de una mentira

¿Os habéis preguntado, alguna vez, si nos han engañado? No hablo de política, al menos, no directamente; sino de una "mentira" algo más profunda: estudia, decían; fórmate, insistían. Y venga cursos y venga idiomas y un máster, que nunca está de más. Viajar, ver mundo, también era casi imprescindible, así que un buen Erasmus no podía descartarse. Todo ese esfuerzo (el de uno mismo como estudiante y el de las familias que han peleado para que alcanzásemos esa "meta") tenía el admirable objetivo de construir un futuro mejor. De ese modo, se suponía, la tarea de encontrar un buen trabajo era pan comido... Y, una vez engordado el currículum, ¿ahora qué? Pues lo que seguramente ya imaginabas: que ese trabajo no llega.

Las cifras son frías, lo sé, pero tenemos una de las tasas de paro más altas de la Unión Europea, un lamentable 27%. Y si nos centramos en los más jóvenes, mejor no recordar los datos... Seamos optimistas, siempre hay alternativas. El autoempleo, podríais sugerir algunos. Mucho me temo que no; parece que de momento tampoco eso nos lo están poniendo fácil. A algunos de nuestros políticos, colores al margen, se les llena la bocaza con la palabra EMPRENDEDOR. Suena bien, tiene empuje, energía e invita a la acción. Precisamente los atributos de los que esos gestores de lo público carecen. Desde aquí, a quienes dicen representarnos les pido, casi les ruego: ayuden, de una vez y de verdad, a los autónomos porque serán ellos quienes crearán las pequeñas empresas capaces de ofrecer puestos de trabajo.

Peleemos por nuestro futuro porque, de lo contrario, se quedarán también con parte de él. Luchemos, aún no sé de qué manera. Pero seguro que, juntos, algo se nos ocurrirá.

Víctor
desde Asturias
@VpinedaR



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Mejor no, este experimento acabó hace mucho tiempo... :)