Chimpón

Ayer fue mi cumpleaños. ¿Será este mi regalo de cumpleaños? Lo sea o no, con vuestro permiso, lo voy a utilizar de catarsis personal y aunque parezca un acto egoísta -o mejor dicho, egocéntrico- espero que a alguien le sirva para algo (aunque ese algo sea cagarse en mi, y así quedarse tranquilo, porque un correo que fuera la bomba y solo es la reflexión de una cumpleañera melodramática).

Al lío. Odio cumplir años. Lo odio porque es un año más que significa un año menos en poder cumplir muchos objetivo... lo odio porque me da cuentas de que el tiempo pasa, que está pasando MI tiempo... y ya no se puede recuperar. Será que vivo en la luna, pero siempre estoy pensado; podría hacer deporte (pero no lo hago), podría escribir (pero no lo hago), mmm cómo me gustaría ponerme a pintar (pero no lo hago), ¿y si aprendo a coser? (pero tampoco lo hago) y etcétera, etcétera, etcétera. No hace falta que os diga que no sólo lo pienso una vez y ya está, sino que dedico mucha energía mental pensando cómo lo haría, lo fantástico que sería, lo orgullosa que me sentiría de mi misma... pero todo sin moverme de la silla, eso sí! Y de repente... puf! Sigues en la silla y ha pasado otro año, y ahora eres un año más vieja y ¿qué has hecho? Pues seguramente muchas cosas... pero de las que querías, sólo pensarlas.

¿Falta de voluntad? Creo que no... Si me dicen que tengo que aprobar un examen, lo apruebo; si me dicen que me tengo que estar ocho horas de pie detrás de un stand de publicidad, las estoy; si el médico me dice que me tengo que tomar una pastilla cada día -o incluso dos- me las tomo, y seguramente si me mandarán estar veinte minutos a la pata coja acabaría estándolo.

¿Por qué el mundo tiene más voz y voto en mí que yo misma? ¿Porque no tengo ninguna autoridad sobre lo que hago? ¿Qué pasa? ¿Qué cómo lo digo yo no tiene valor? ¿Qué no me tomo en serio? ¿Qué no me tengo en cuenta? Pues sé acabó! Bueno... seguramente no sea así de radical, pero esto tiene que empezar a cambiar. Y aunque ahora mismo una parte de mi se está descojonando porque dice que ese cuento lo ha odio muchos domingo (y que el lunes empiezo), esto va en serio. Así que poco a poco, sin prisa pero sin pausa, estoy decidida a hacer cosas que también quiero yo. Porque el tiempo pasa y esta vida es para nosotros, nadie más va a vivirla y sería una lástima acabarla preguntándonos que hubiera pasado si hubiésemos hecho lo que nosotros queríamos. Y chimpón!

Un amor para todos a los que habéis llegado al final,
Airin

PD: Para compartir vuestra experiencia conmigo, quejas, comentarios, chafardear sin más, os invito a http://mofoncu.blogspot.com

Airin Mofoncu
desde Bcn
@AirinMofoncu



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Mejor no, este experimento acabó hace mucho tiempo... :)