Diagnóstico: Titulitis aguda

- Doctor, doctor, ¿qué me pasa?
- Después de analizar sus síntomas, puedo afirmar que padece de "titulitis aguda".

Así podría comenzar una visita al médico si nuestra sociedad (la española) pudiera personificarse como paciente en cualquier centro de salud. Titulitis aguda, un neologismo, que me acabo de inventar tras leer esta semana varias ofertas de trabajo inverosímiles, pero ciertas:
Oferta 1: Se necesita camionero preferentemente titulado en L.A.D.E. o Económicas.
Oferta 2: Urgente, mozo de almacén con buen manejo de contabilidad, gestión de nóminas y conocimientos de inglés.

Estos son dos ejemplos, que me han llamado enormemente la atención, pero seguro que muchos de vosotros os habréis enfrentado ante una oferta de trabajo en la que para labores más o menos básicas os piden un largo listado de títulos y experiencia, que a vuestro juicio, probablemente os parezcan excesivos.

En efecto, según los expertos, en España se ha instaurado un modelo en el reclutamiento de personal en el que la selección se basa (obviando enchufes, suerte, etc) en realizar las cribas tirando de criterios relacionados con requisitos demostrables con un papel. Llámese cursos, diplomas, certificados y demás.

Este modelo goza de una gran ventaja, sobre todo para el que recluta, poder eliminar un montón de currículums de un plumazo pero adolece de una gran carestía: las habilidades personales se obvian. Otros países, sobre todo en el ámbito anglosajón (Reino Unido, EEUU e incluso la mal denominada "Europa del Este"), huyen de toda esta burocracia y optan por métodos más cualitativos en la selección: prima la entrevista, la carta de motivación, hobbies, destrezas ("lo que se te da bien")... Es decir, se analizan datos mucho más útiles en la vida real de la propia empresa.

Os pongo un ejemplo. Una empresa necesita a un gestor de márketing. El modelo español optaría por exigirle un título en Investigación y Técnicas de Mercado, un certificado de B2 de Inglés por la EOI, un curso en redes sociales, un certificado de experiencia en el mismo puesto en otra empresa... Mientras que el modelo anglosajón optaría por hacer una dinámica de grupo en la que se pueda observar la creatividad, valoraría que el candidato participe por ejemplo en un círculo de artistas, que practique deporte en grupo (demuestra que sabe trabajar con otros) y obviamente que tenga conocimientos en Márketing.

Desde mi humilde punto de vista, la segunda selección, será mucho más larga, pero conseguirá probablemente un trabajador más completo. En la primera contratarán al que tenga más títulos y se haya puesto menos nervioso en la entrevista.

Y claro, con el paro que hay y la obsesión por los títulos, se crea una mezcla explosiva que está saturando a las academias y centros de formación: jóvenes desesperados por obtener trabajos, mal remunerados, con un contrato por debajo de su categoría profesional y para el que (si es que tienen la suerte de conseguirlo) habrán necesitado horas y horas en estudiar cursos inútiles (habilidades directivas, la normativa ambiental en la comunidad autónoma de chichinabo...).

Espero que alguna vez despertemos, y luchemos contra esta burocracia absurda, contra esta TITULITIS AGUDA, y que no seamos un país en el que hay dos opciones:
- O marcharte fuera
- O formar parte de la plantilla de camareros con mayor titulación de Europa.

Jorge Lopera
desde Algarinejo - Granada - Spain
@jorgewind



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Mejor no, este experimento acabó hace mucho tiempo... :)